viernes, 12 de abril de 2013

CHIAPAS

Día 1

Antes que nada, hola.

La pregunta de siempre, ¿A qué vamos a Chiapas?

Desde hace mucho tiempo escuchaba maravillas del Estado, y simplemente tenía muchas ganas de conocerlo, así que lo planeamos para semana santa. Todo comienza así:

Aterrizamos en Tuxtla como a las 2pm, y literalmente no teníamos ni idea de por dónde empezar, pues decidimos que "el destino" nos guiaría por donde deberíamos ir; afortunadamente conocimos a 2 CHAVAS en el puesto de turismo del aeropuerto, quienes nos ayudaron a más o menos planear un itinerario para la semana.

Después de estar ahí unos 40 minutos, terminamos los 4 en un colectivo hacia la ciudad (el aeropuerto queda medio retirado), en donde el chofer ponía su música techno de los 90's (muy bien ahí), y ya al llegar comimos algo (nuestras nuevas amigas nos invitaron la comida, estuvo muy cool eso), y después de que nos recomendaran un lugar para pasar la noche, nos despedimos.

Empezamos a caminar por la ciudad, y pudimos visitar la famosa Plaza de la Marimba, en donde se pone la gente a tocar marimba (instrumento tradicional de Chiapas) en el kiosko de la plaza (está entretenido, y hay mucho viejito bailando). Después de aquí fuimos a la Plaza del Bicentenario, en donde caminamos otro rato, y como ya era medio tarde, nos fuimos al hotel a dormir (bueno, compramos unas chelas en el oxxo antes).

Fue un día tranquilo.

Día 2, empieza la conocedera

Decidimos tomar un colectivo que nos llevó a Chiapa de Corzo, el pueblo en donde se toman las lanchas para aventurarse en el Cañón del Sumidero. Después de caminar un rato y filmar mis típicos videos de turista, llegamos a la zona de lanchitas, y compramos el tour (160 pesos por recorrer todo el cañon... está cañón!), y ahí nos ven en la lanchita con nuestra hielerita, unas chelas, y además en los lugares más cómodos, hasta enfrente jajaja. Conforme avanzas, va creciendo el cañón, hasta que llegas a la parte más alta, en donde las paredes miden 1km de alto. Es muuuuuuy bonito, y eso que nos tocó medio seco todo, pues no había llovido mucho. ESO SÍ, es triste ver como muchas áreas están llenas de basura, pero bueno, me enfoco en lo bonito por ahora.

Les dejo fotitos!


Pescaditos salados (olvidé su nombre), muy ricos!

Chiapa de Corzo, de aquí se toma el tour al Cañón

La iglesia de Chiapa de Corzo


Agusto

Good Vibes


La formación de musgo "Árbol de navidad"

Bonito.


Después de aquí regresamos a Tuxtla, en donde inmediatamente tomamos un colectivo hacia San Cristóbal de las Casas. He escuchado maravilla y media de SC, así que debíamos conocerlo.

Tras llegar, caminar unas cuadras y filmar más videos de turista, saqué mi Ukulele, y comencé a tocarlo mientras caminábamos buscando un hostal. Curiosamente, un músico en una banca me escuchó tocar, y nos ofreció ayuda para encontrar uno, además de que me invitó a improvisar/jammear con él en la noche (cosa que ya no se pudo al final pues no logró tocar, no sé porqué), pero bueno, nos llevó a un hostal, EK-BALAM, y tras conocerlo rápidamente, no buscamos otro, y por 90 pesos, nos quedamos.

SAN CRISTÓBAL, uno de los 52 pueblos mágicos de México, en donde encuentras música y músicos por todos los rincones en donde camines (en el centro sobre todo, el cual es la atracción principal), y el ambiente más bohemio y liberal con el que me he topado en mi vida (hasta en el hostal te dicen que en el patio de atras puedes hacer y meterte lo que quieras, "que no sean jeringas" es la única restricción, pero bueno, nosotros somos sanos), hacen que la estancia y el recorrerlo sea muy agradable. Hay más extranjeros que mexicanos viviendo en SC, por lo menos hasta donde yo vi, y todos muy amables, felices, todos caminan lento, bla bla bla... pueden imaginárselo bastante bien :).

De nuevo, caía la noche, y tras haber conocido el centro, la catedral principal, baresitos, comer algo, e incluso presenciar unos bailes chiapanecos en un escenario, compramos unas chelas y nos fuimos al hostal (al cuartito de atrás, por curiosos).

jajaja, éramos los únicos con chelas, pues todo mundo se rolaba el churrito, pero bueno, todos muy buena onda. Curiosamente habían 2 guitarras, entonces nos tocó tocar a todos los que sabíamos alguna canción, pero el show se lo llevó un cuate que de hecho daba conciertos, y es cantaautor, así que nos deleitaba con sus canciones tipo country, además de que una francesa también cantó varias en su lengua natal (yo canté Dust in the Wind jajajaja). Al pasar las horas, se nos hacía tarde, y terminamos Peralta y yo siendo los últimos ahí.

A dormir!


St. Christopher of the Houses


jajaja

Buena onda

Noche bohemia en el hostal


Día 3

Tras dormir 3 horas nada más, nos sentíamos muy cansados, pero tempranito nos levantamos, y tomamos un tour (convenía más el tour que irnos por nuestra cuenta, por razones de tiempos y movimientos) que nos llevó primero que nada a las Cascadas de Agua Azul, que la neta ufffff, están preciosas, y sí son de agua azul (bueno, saben a lo que me refiero). Típico, tomé mis videítos de turista, rompimos unas cuantas reglas de letreros de NO PASAR, contratamos un guía por 50 pesos que nos llevó a otras cascadas más adentradas en la selva, y de más, pero qué bonito lugar, con mucha vida y energía positiva.

Según mi signo del calendario azteca (el Tonalpohualli), y según interpretaciones, Tláloc (el dios de la lluvia) influye mucho en mí, así que todo este rollo de cascadas, yo no sé si sea por eso, pero me encanta.


"No pasar", ok ahí voy


De vuelta al colectivo, y ahora tomamos rumbo hacia la cascada de Misol-Ha, la cual es pequeña, y no hay mucho que explorar, pero está bonita, y te puedes poner detrás de la caída del agua.

Misol-Ha


De aquí tomamos rumbo a Palenque, y tras 2 horas de camino, llegamos.

Dato curioso, sólamente el 5% de las ruinas están exploradas! y aún así son impresionantes (más que nada estar ahí e imaginarse cómo es que alguien hace cientos de años caminó y estuvo parado donde tú... Bueno, a mí me gusta imaginarme eso jajaja).

Mucha energía positiva también! aunque no me gusta que haya mucha gente, pues sientes que traes prisa, y no disfrutas igual el silencio ni la energía.

Pero qué bonito lugar. Las fotos dicen más que yo.











De regreso a la combi! y nos echamos 6 horas de regreso a SC, pero bueno, llegamos muertos pero felices, y nos quedamos otra noche en el hostal.

Día 4

Nos levantamos tempranito otra vez, y nos dirigimos hacia comitán! el colectivo nos salió como en 15 pesos, y llegando ahí pagamos otros 10 a un "taxi motito" para que nos acercara a la zona de las cascadas de EL CHIFLÓN, donde al llegar, comenzó la gran caminata.

Son 5 cascadas que se aprecian en este lugar, y para llegar a ver todas, tienes que subir... bastante. Comenzamos con la primera, donde mucha gente se mete a nadar y se toma fotitos (incluyéndonos), y tras estar unos minutos ahí, seguimos hacia la siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente. La más impresionante es la tercera, pues es la más alta de todas, con un flujo de agua enorme, que hasta nadie se escapa de la brisa que avienta al caer (la cual refresca, dado al calorsito que hacía).

Al seguir subiendo te topas con todo tipo de personas, desde los meros meros fresonsotes del DF con frases que se avientan como: "OYE PAPÁ, TÓMAME UNA PICSHUR PORFA" refiriéndose a su amigo, y muchas más, nos pueden riéndonos un rato de la exageración del acento chilango.


groseros

la primer cascadita, "Ala de ángel"

Velo de novia, la más grande (vean a los humanitos)

mirador




Total, llegamos hasta arriba, y tras apreciar un rato el paisaje, bajamos, y tomamos el colectivo que nos regresó hacia donde tomamos otro colectivo que nos llevó hasta la caseta de los Lagos de Montebello, donde al bajar te "atacan" los vendedores de tours, y todos te quieren meter a la zona turística, pues obviamente se llevan su comisión. A nosotros nos habían recomendado clandestinamente unas cabañas un poco más lejos, menos conocidas, más baratas, y en una zona muy bonita, y decidimos que iríamos primero a verlas (no les pareció a los chavitos), así que nos ofrecieron raite en sus motitos, y ahí nos ven con las mochilotas y las motitos jajaja.

Llegamos a las cabañas, y sin pensarlo, nos gustaron, y rentamos por 1 noche. Eran de 2 pisos, en cada piso hay 1 cama, y saliendo de la cabañita tienes un lago precioso enfrente, con lugar para fogata.

Tras comprar unas chelas y socializar con los vecinos cabañeros (unos de Obregón), hicimos una fogata y ahí anduvimos platicando como hasta la 1am, hasta que se nos ocurrió explorar las orillas del lago, en donde encontramos una lanchita de esas que pedaleas y avanzan, y de los 5 que éramos, sólo 3 nos animamos a subir (peralta y el otro wey no se animaron), y en plena noche, sin luna, y desconociendo el lugar, ahí nos ven en la lanchita explorando el lago. Se escuchaban ruidos, y sentíamos que nos hundíamos un poco, pero fue una experiencia muy divertida, aunque al regresar a la orilla, el dueño de la lanchita nos sorprendió, regañándonos y queriéndonos cobrar (al darle su debido dinero, nos lo regresó, pues sólamente quería respeto a su propiedad).

A dormir!




nuestro jardinsito


Día 5
Nos levantamos tempranito, pues habíamos quedado con los chavos que nos habían dado raite en las motitos el día anterior, de contratar sus servicios de guía (también en las motitos), así que a las 8am partimos en las motitos hacia los lagos más importantes.

Esta anécdota es muy triste, pues nos tocó un día con neblina excesiva y lluvia, por lo que no pudimos apreciar las atracciones principales del lugar, incluso estando ahí en la mera mera laguna, no se podía apreciar nada a más de unos cuantos metros.

Aún así, nadie nos quita la paseada en moto. Eso sí, se nos ocurrió comer unas carnitas en la frontera con Guatemala, las cuales arruinaron un poco nuestro viaje (lo platico más adelante).

Justo después de comer estar carnitas, nos adentramos a lo que es la frontera con Guatemala, y cruzamos! oficialmente puedo decir que ya he estado en centroamérica jajaja. Compramos unas cosillas, incluyendo un billete (quetzal) para el recuerdo, y felices, regresamos a México para continuar con la aventurita en moto.

Nos dejaron de regreso en las cabañas, en donde yo ya me sentía con cuerpo cortado, pero suponía que era cansancio.







Por último, nos dieron raite a la misma caseta a donde habíamos llegado el día anterior, donde tomamos un aventón que nos dejó en otra parada, donde volvimos a tomar otro raite con un mexicano y su novia europea guapísima (aunque nos echaron en la cajuela, con su perro),  y tras dejarnos en la entrada de Las Nubes, tomamos ooootro raite que nos metió hacia la zona turisteable, en donde nos bajamos, rentamos un cuarto, y salimos a explorar.

 Yo ya me sentía pésimo, y tras conocer la cascada más importante del lugar, literalmente ya no podía más, así que ahí nos ves regresando al cuarto, peeero en el trayecto vomité (sí, qué bueno que les dé asco, a mí también me dio), y tras vomitar, me sentí MUCHO mejor, así que empecé a comer un caldito con arroz y gallina, pero no llegué ni a la mitad, y oootra vez vomité, pero ahora con sangre. Jajajaja bueno ya ahí la dejo con el vómito, pero sí, estaba algo grave, y deshidratado. La doctora del lugar nos recetó unos medicamentos, que nos dieron gratis (así debería de ser en todo México!), y tras tomarlos junto con mucha agua, los vomité otra vez. Esta es la última vez que vomité, pero caray, qué mal nos sentíamos.

Decidimos dormir, y esperar a ver cómo amanecíamos.

Como dato curioso, antes de dormir, se nos ocurrió acercarnos a una camioneta, y preguntar hacia dónde iban. Para no hacerla de cuento tan largo, conseguimos un raite para el día siguiente con una familia de Mexicali, que no nos cobrarían nada, y nos llevarían 500km hasta nuestro destino final, gratis. Hay gente buena en este mundo.







Día 6


Amanecimos mejor, pero muy mal todavía, y nos fuimos a buscar a la familia que nos daría raite. Tras encontrarlos, tomamos camino hacia Palenque! 7 horas después, llegamos, y trad llegar, conocimos el centro, donde había música en vivo, y nos tocó un festival como de bailes tradicionales. Ahí nos ven sentados en medio de la multitud.

Conseguimos un hotelito, y básicamente esto fue el resumen del día, pues no hicimos nada "importante"

Eso sí, contratamos un tour para al día siguiente ir a Yaxchilán y a Bonampak, 2 aonas arqueológicas importantes de la zona.

Día 7

6am, pasaron por nosotros en una camioneta. Primero nos llevaron a la zona en donde tomaríamos una lanchita, y tras 1 hora de navegar el río Usumacinta (río que divide Guatemala y a México), bajamos! y llegamos a la zona de las ruinas, en donde nos colamos a un tour y ahí nos iban explicando lo que veíamos. Fue divertido estar en los túneles y pasadisos, pues encontrabas zonas oscuras, y te sorprendían murciélagos sobrevolando tu cabeza.

Tras estar conociendo las ruinas, nos adentramos un poco en la selva, en donde nos topamos con unos monos! los cuales son muy territoriales, y te tiran palos (incluso a veces te orinan encima desde lo alto de los árboles), así que ahí nos ven aplaudiendo y haciendo ruidos, hasta que nos empezaron a tirar palos jajajaja.

Fue muy divertido, pero ya era hora de irnos hacia las lanchitas, de vuelta a la minivan, para ir hacia Bonampak.

Llegamos a Bonampak! y tras conocer los famosos murales y un poco de la historia del lugar, nos fuimos (eso de tener la presión de tiempo de los tours y de los lacandones no está tan "cool").

De regreso, en la camioneta, nos pusimos a platicar con los franceses que iban atrás, y terminamos cantando y tocando mi ukulele (fue todo un éxito mi ukulele jajajaj).

Fue un buen día en general.

Llegando a Palenque, conseguimos otro hotelito, y compramos los boletos que nos llevarían a San Cristóbal al día siguiente, para de ahí tomar hacia Tuxtla el Lunes.

Nota: nuestro camión salía a las 5:30 Am hacia San Cristóbal.














Día 8

*suena la alarma.... abro un ojo, y escucho:

"Wey....."

Yo: qué onda, qué horas son?

"Wey...... Son las 5:30"

Abro los 2 ojos, e inmediatamente, enojados, preocupados, saltamos de la cama, e hicimos la maleta en 1 minuto, y en menos de 4 minutos, estábamos ya corriendo en la calle, camino hacia la central, hasta que ya no pudimos correr más, y decidimos dejar todo en manos del destino.


5:37 am, llegamos a la central, y no había ni una sola alma. Preguntamos y nos dijeron que ya había salido. Una mirada lenta y pesada entre Peralta y Yo decía todo, mientras una risa salía de mí, hasta que terminé aceptando la situación. No pasaron ni 7 segundos, cuando de pronto vemos a un camión pasar... "ah miren, es ese que ahí va", nos dicen.

Ahí nos ven corriendo, golpeando al camión, hasta que se paró, y logramos subirnos. Esta es la parte en donde te pones a pensar que a veces 10 segundos marcan una diferencia en tu vida, o por lo menos en tu vida. GOOD TIMING.

Horas después, llegamos a SC, en donde nos tocó un festival, había mucha gente, y nos entretuvimos un buen rato.

Más noche tuvimos la suerte, el honor, el privilegio, de presenciar al gran grupo mexicano, Reik, jajajaj, en la feria de SC. Tocaron gratis, y estuvo bien su concierto, aunque nadie de SC se sabía sus canciones.

La feria en general estuvo entretenida para pasearse un rato.

Se hizo de noche, y salimos de regreso al hostal.

WOOOOOOOHOOOO REEEEIKK


Esto fue básicamente nuestra aventura por Chiapas, un Estado muy bonito, con muchísima biodiversidad, buenas personas, y cosas que hacer.

Dudas, tienen mi correo :).